¿Glovo, JustEat o Delivery Propio? Pros y Contras del Delivery en 2026
El delivery se ha convertido en una decisión estratégica fundamental para cualquier restaurante en España. En 2026, la pregunta ya no es si hacer delivery, sino cómo hacerlo rentable. Cada modelo tiene sus números, sus pros y sus contras, y la respuesta correcta depende de tu restaurante, tu volumen y tu capacidad de inversión.
He analizado cientos de restaurantes en los últimos años, y la conclusión es clara: no existe una solución única. Lo que funciona para un burger joint en Madrid puede ser un desastre para un restaurante tradicional en una ciudad de 30.000 habitantes. Este artículo te da los números reales para tomar una decisión informada.
El debate eterno: Glovo, JustEat o montar tu propio delivery
En 2026, el panorama del delivery en España ha madurado. Las plataformas ya no son el salvaje oeste de 2019-2020, cuando Glovo quemaba capital indiscriminadamente. Ahora hay reglas del juego, comisiones conocidas, y lo más importante: datos reales de rentabilidad por modelo.
La pregunta que me hacen cada semana en las consultas es siempre la misma: «¿qué me conviene más?». La respuesta honesta es: depende. Depende de tu margen por plato, de tu volumen actual, de tu capacidad de invertir en marketing, y de cuánto estés dispuesto a sacrificar en el corto plazo por construir algo propio.
Vamos a analizar cada opción con números concretos, para que puedas hacer tu propia cuentas.
Glovo: el gigante con el margen más alto
Glovo es, sin duda, la plataforma con mayor cobertura en España. Está presente en más de 900 ciudades y pueblos, desde Madrid hasta Vilagarcía de Arousa. Para muchos restaurantes en ciudades pequeñas, Glovo es literalmente la única opción de delivery que tienen.

La comisión de Glovo oscila entre el 25% y el 35% sobre el pedido, dependiendo de tu ciudad, tu categoría y tu volumen. En Madrid y Barcelona, la comisión más habitual es del 30%, aunque restaurantes con mucho volumen pueden negociar hasta el 25%. Los restaurantes nuevos o en ciudades pequeñas suelen empezar en el 35%.
La visibilidad que ofrece Glovo es su gran ventaja. Aparences ante millones de usuarios que no conocen tu restaurante. Para un restaurante que está abriendo o que quiere darse a conocer en un nuevo barrio, esto tiene un valor enorme. Es publicidad pagada que te sale cara, pero es publicidad.
La logística está incluida. Los repartidores de Glovo recogen en tu local y entregan al cliente. Tú no tienes que contratar repartidores, comprar mochilas, ni gestionar nada. Esto es especialmente valioso si tu restaurante no tiene espacio para una zona de preparación de delivery o si no quieres complicarte con la gestión de un equipo de riders.
Las campañas promocionales de Glovo pueden generar muchos pedidos, pero tienen un coste. Cuando Glovo hace una campaña de «50% de descuento», tú pagas la mitad del descuento. Esto puede destruir tu margen si no lo tienes calculado. Muchos restaurantes entran en campañas así y luego se preguntan por qué no ganan dinero.
Pros de Glovo:
- Mayor cobertura en España (900+ ciudades)
- Volumen de pedidos alto, especialmente en grandes ciudades
- Sin inversión en logística ni repartidores
- Visibilidad ante millones de usuarios
- Gestión mínima: te llega el pedido, lo preparas, lo recoges el rider
Contras de Glovo:
- Comisión más alta del mercado (25-35%)
- No tienes datos del cliente (ni nombre, ni teléfono, ni email)
- Dependencia total de la plataforma
- Margen por pedido muy ajustado
- Las promociones las paga parcialmente el restaurante
Si estás en una ciudad pequeña y Glovo es tu única opción, no hay mucho debate. Pero si estás en Madrid, Barcelona o Valencia, las comisiones de Glovo pueden ser difíciles de asumir.
Uber Eats: la app favorita, pero con limitaciones
Uber Eats ha pasado de ser el competidor emergente a consolidarse como la segunda plataforma en España. Su app es probablemente la mejor en términos de experiencia de usuario, tanto para el cliente como para el restaurante. El diseño es limpio, las notificaciones funcionan bien, y el proceso de pedido es fluido.
La comisión media de Uber Eats es del 30%, aunque puede variar. Es similar o ligeramente superior a Glovo en la mayoría de ciudades. La diferencia es que Uber Eats tiene menos presencia en ciudades medianas y pequeñas.
Uber Eats está disponible en las grandes ciudades: Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Málaga, Bilbao y algunas otras. Si estás en una ciudad de menos de 100.000 habitantes, es posible que Uber Eats ni siquiera esté disponible en tu zona.
Pros de Uber Eats:
- Aplicación muy bien diseñada y fluida
- Gran base de usuarios activos
- Promociones agresivas que generan volumen
- Buena experiencia para el cliente final
Contras de Uber Eats:
- Comisión alta (alrededor del 30%)
- Soporte al restaurante deficiente cuando hay problemas
- Presencia limitada a grandes ciudades
- Menos ciudades que Glovo o JustEat
Para restaurantes en Madrid o Barcelona, Uber Eats puede ser un buen complemento a Glovo. Pero para restaurantes fuera de las grandes ciudades, souvent ni es una opción.
JustEat: la comisión más baja
JustEat ha sido históricamente la plataforma con las comisiones más bajas, y eso no ha cambiado en 2026. Las comisiones oscilan entre el 14% y el 25%, dependiendo de tu ciudad y tu categoría. Para muchos restaurantes, esto supone una diferencia significativa respecto a Glovo o Uber Eats.
JustEat tiene una buena cobertura en ciudades medianas y pequeñas, donde a veces es la única alternativa a Glovo. Para restaurantes en localidades de 20.000 a 100.000 habitantes, JustEat puede ser una opción interesante precisamente por su comisión más baja.
Pros de JustEat:
- Comisión más baja del mercado (14-25%)
- Buen posicionamiento en ciudades medianas
- Alternativa válida a Glovo en ciudades donde hay competencia
- Interfaz correcta, aunque no es la más moderna
Contras de JustEat:
- Menor volumen de pedidos que Glovo en la mayoría de ciudades
- Aplicación menos moderna que la competencia
- Menor inversión en marketing y promoción
- 用户体验 no está al nivel de Uber Eats
JustEat es especialmente interesante como complemento a Glovo. Si estás en una ciudad donde ambas operan, tener las dos te da más visibilidad y te permite comparar qué plataforma te genera más pedidos.
Delivery propio: la opción con más margen
El delivery propio es la opción que más margen te deja por pedido, pero requiere inversión y esfuerzo. No tienes comisiones por pedido, pero tienes costes fijos: desarrollo web, marketing para atraer tráfico, y posiblemente repartidores.
Las opciones para montar un sistema de pedidos propio van desde soluciones gratuitas como GloriaFood (que permite gestionar pedidos desde una página web gratuita) hasta soluciones más completas como Last.app (59 euros/mes), que incluye app nativa, gestión de repartidores, y múltiples opciones de personalización.
La inversión en una web o app profesional puede oscilar entre 0 euros (GloriaFood es gratis) hasta varios miles de euros si quieres una app a medida. La mayoría de restaurantes empiezan con soluciones como GloriaFood o TheFork Takeaway, que son gratuitas o de bajo coste.
Para la logística, tienes dos opciones:
- Repartidores propios: Puedes contratar repartidores a jornada completa o parcial, o contratar freelancers. El coste fijo de un repartidor a jornada completa es de unos 1.400-1.600 euros al mes (incluyendo Seguridad Social). Esto solo sale rentable si tienes volumen suficiente.
- Servicios de delivery como Stuart o Uber Direct: Estos servicios te permiten usar repartidores independientes por pedido, con un coste de 4-6 euros por entrega. Es más flexible que tener repartidores propios, pero sale más caro a volumen alto.
El gran reto del delivery propio es el tráfico. Tienes que atraer clientes a tu web o app, y eso requiere inversión en marketing: SEO, Google Ads, Instagram, o email marketing. Si no inviertes en captar clientes, no habrá pedidos.
Pros del delivery propio:
- Margen completo por pedido (0% de comisión)
- Todos los datos del cliente son tuyos (nombre, teléfono, email, dirección)
- Posibilidad de fidelización directa
- Marca propia, sin intermediarios
- Control total sobre la experiencia del cliente
Contras del delivery propio:
- Volumen inicial bajo mientras construyes base de clientes
- Inversión necesaria en marketing para captar tráfico
- Coste de desarrollo de web o app
- Gestión de repartidores (si los tienes propios)
- Requiere tiempo y esfuerzo que no es gratis
El delivery propio es un proyecto a medio-largo plazo. No vas a sustituir todos tus pedidos de plataformas de la noche a la mañana. Pero si lo construyes bien, puede ser tu mayor fuente de ingresos en 12-24 meses.
Solicita tu Diagnóstico Gastronómico
Comparativa numérica: el mismo pedido, números reales
Vamos a hacer números concretos con un pedido real. Supongamos que un cliente hace un pedido de 20 euros en tu restaurante. Este es el desglose por modelo:
Glovo (30% de comisión):
- Cliente paga: 20 euros
- Comisión de Glovo (30%): 6 euros
- Te queda: 14 euros
JustEat (20% de comisión):
- Cliente paga: 20 euros
- Comisión de JustEat (20%): 4 euros
- Te queda: 16 euros
Delivery propio con repartidor (Stuart/Uber Direct, 5 euros por entrega):
- Cliente paga: 22 euros (incluye recargo por envío)
- Coste del repartidor: 5 euros
- Te queda: 17 euros
Delivery propio sin repartidor (recogida en local):
- Cliente paga: 20 euros
- Comisión: 0 euros
- Te queda: 20 euros
Como ves, el pedido de recogida en local te deja el mayor margen. Pero el objetivo no es que todo el mundo venga a recoger, sino que te compren para entrega a domicilio.
La diferencia entre Glovo y delivery propio con repartidor es de 3 euros por pedido. Si haces 500 pedidos al mes, son 1.500 euros al mes de diferencia. Es dinero significativo, pero tienes que comparar con la inversión que requiere construir ese volumen en delivery propio.
Otro factor a considerar es el precio del pedido. En plataformas, el precio del plato es el mismo que en local. En delivery propio, puedes poner precios ligeramente superiores para compensar el coste del envío, o puedes ofrecer envío gratuito para competir con las plataformas. Todo depende de tu estrategia de precios.
Estrategia óptima: el modelo híbrido
Después de analizar cientos de restaurantes, la estrategia que mejor funciona es el modelo híbrido. No se trata de elegir una sola opción, sino de combinar las ventajas de cada modelo mientras construyes tu canal propio.
Mi recomendación para la mayoría de restaurantes es:
Fase 1 (meses 1-3): Estar en 1-2 plataformas para captar clientes.
Utiliza Glovo + JustEat para darte a conocer y generar volumen. No estés en las tres plataformas a la vez si no tienes capacidad de gestión. Elige las dos que mejor funcionen en tu ciudad.
El objetivo de esta fase es que los clientes te conozcan. Muchos de estos pedidos serán de gente que no te conoce de nada, y que probablemente no volverían a pedir en tu restaurante. Pero algunos sí lo harán, y esos son los clientes que quieres captar para tu canal propio.
Fase 2 (meses 3-6): Migrar clientes a canal propio.
Incluye en cada pedido un flyer con un descuento para pedidos directos. Por ejemplo: «10% de descuento en tu próximo pedido si pides directamente en nuestra web». El coste del descuento lo recuperas porque no pagas comisión.
También puedes incluir un código QR que lleve a tu web o app. Muchos clientes escanean el código mientras esperan el pedido, y es una forma directa de captarles.
Fase 3 (meses 6-12): Objetivo 50% propio / 50% plataformas.
El objetivo es que la mitad de tus pedidos de delivery vengan de tu canal propio. Esto te permite reducir dependencia de las plataformas y mejorar márgenes.
Para conseguir esto, necesitas invertir en fidelización: descuentos exclusivos para clientes propios, programa de puntos, ofertas por email solo para tu base de clientes. El cliente que pide directamente contigo es más rentable y más fácil de fidelizar.
Fase 4 (mes 12+): Reducir presencia en plataformas.
Si has construido una base de clientes propia sólida, puedes empezar a negociar mejores condiciones con las plataformas o incluso reducir tu presencia. Un restaurante con el 60% de pedidos propios puede permitirse estar solo en una plataforma, o incluso salir de todas si su base es lo suficientemente grande.
Esto no significa abandonar las plataformas. Significa que ya no dependes de ellas. Puedes estar solo en la que mejor condiciones te dé, o usar las plataformas solo para captar nuevos clientes mientras mantienes los existentes en tu canal propio.
Solicita tu Diagnóstico Gastronómico

Errores comunes que debes evitar
He visto restaurantes cometer una y otra vez los mismos errores con el delivery. Estos son los más frecuentes:
1. Estar en las tres plataformas sin estrategia.
Muchos restaurantes están en Glovo, JustEat y Uber Eats a la vez, sin saber cuál les genera más pedidos ni cuál les deja más margen. Estar en tres plataformas te multiplica el trabajo de gestión (tres menús que actualizar, tres pedidos que aceptar, tres aplicaciones que revisar) pero no te duplica los ingresos. Elige las dos que mejor funcionen en tu ciudad y enfócate en ellas.
2. No adaptar los precios al delivery.
Uno de los errores más graves es poner los mismos precios en delivery que en local, sin considerar las comisiones. Con un 30% de comisión, si tu margen en local es del 35%, en delivery se reduce al 5%. Esto no es sostenible. Tienes dos opciones: subir precios en delivery (por ejemplo, un 15-20% más que en local) o reducir costes de elaboración. Lo que no puedes hacer es asumir la misma comisión con el mismo precio.
3. No incluir material promocional en los pedidos.
Cada pedido de plataforma es una oportunidad de captar un cliente para tu canal propio. El flyer con descuento o el código QR debe estar en TODOS los pedidos. No lo pongas solo cuando te acuerdas. Imprime mil flyers y ponlos en una bolsa junto a la caja, para que siempre estén disponibles.
4. No tener el menú fotografiado profesionalmente.
En plataformas, la foto lo es todo. Un plato con una foto profesional se vende mucho mejor que el mismo plato con una foto hecha con el móvil. Invierte en un reportaje fotográfico de tu carta. Un fotógrafo profesional para un menú de restaurante puede costar entre 300 y 600 euros, y se amortiza en pocas semanas.
5. No gestionar las valoraciones.
Las plataformas premian los restaurantes con buenas valoraciones. Un restaurante con 4.8 estrellas aparece antes que uno con 4.2. Responde a todas las valoraciones, tanto positivas como negativas. Las negativas son una oportunidad de mostrar cómo resuelves problemas. Las positivas son una oportunidad de agradecer y crear cercanía.
6. No calcular el coste real del delivery.
Muchos restaurantes dicen «el delivery no me sale a cuenta» sin haber hecho los números. Calcula exactamente cuánto te cuesta cada pedido: costes de ingredientes, tiempo de preparación, envases, comisiones, y costes de envío. Solo así puedes decidir si te sale a cuenta o no.
Conclusión: la decisión es estratégica, no táctica
El delivery no es una decisión operativa que puedas tomar a la ligera. Es una decisión estratégica que afecta a la rentabilidad de tu restaurante. Las plataformas son un buen punto de partida para darte a conocer, pero no pueden ser tu única estrategia.
El objetivo debe ser construir tu propio canal de delivery. Esto requiere inversión, tiempo y esfuerzo, pero es la única forma de no depender de terceros y de mejorar márgenes a largo plazo.
La pregunta que debes hacerte no es «¿qué plataforma elijo?» sino «¿cómo construyo una estrategia de delivery que me genere ingresos sostenibles?». La respuesta es el modelo híbrido: usa las plataformas para captar, migra clientes a tu canal propio, y fideliza para que vuelvan a pedir directamente contigo.
Si necesitas ayuda para diseñar tu estrategia de delivery, puedo hacer un diagnóstico de tu restaurante. Analizamos tu situación actual, tus números, y te damos un plan de acción personalizado.