Si tu restaurante pierde dinero, no tienes meses para pensarlo. Cada semana que pasa sin actuar, la hemorragia financiera se agrava: deudas con proveedores, atrasos en nóminas, descapitalización progresiva. El 60% de los restaurantes que cierran en España lo hacen por problemas financieros que eran detectables y corregibles con un diagnóstico a tiempo. La buena noticia: si todavía estás abierto y facturando, hay margen de actuación.
- Cada mes necesitas poner dinero de tu bolsillo para cubrir gastos del restaurante
- Los proveedores empiezan a reclamarte pagos atrasados
- Has dejado de pagar cuotas de la Seguridad Social o aplazas impuestos
- No sabes exactamente cuánto pierdes al mes — solo sabes que no llega
- Has pensado en cerrar pero no sabes si es mejor traspasar, cerrar o aguantar
- Trabajas 14 horas al día y la situación no mejora
Si reconoces 2 o mas de estas situaciones, tu restaurante necesita un diagnostico profesional.