La carta es el documento comercial más importante de un restaurante y el peor gestionado. La mayoría de restauradores diseñan su carta por intuición: añaden platos que les gustan, copian precios de la competencia y nunca eliminan nada. El resultado es una carta con 50+ referencias donde los platos más vendidos son los menos rentables, los precios no cubren costes y el diseño visual no guía al cliente. Una carta mal diseñada puede costar más de 30.000€ al año en margen perdido.
- Tu carta tiene más de 40 platos y hace más de un año que no eliminas ninguno
- Los precios los fijaste mirando la competencia, no calculando tu coste + margen objetivo
- No sabes cuáles son tus 5 platos más rentables ni los 5 que pierden dinero
- La carta física (impresa o digital) no destaca los platos que más te interesa vender
- Cuando un ingrediente sube de precio, no ajustas el precio de venta del plato
- Los camareros recomiendan los platos que les gustan, no los más rentables
Si reconoces 2 o mas de estas situaciones, tu restaurante necesita un diagnostico profesional.